1 de marzo de 2017

Usted. Manual de alterayuda para incongruentes XXIII

Durante su paseo diario por el parque Usted decide dejar a su mujer. Como no sabe por dónde empezar -pues carece de motivos reales para hacerlo- Usted se sienta discretamente en el primer banco que encuentra. En lugar de pensar cómo lo va a hacer (pues tiene claro que no piensa hacer nada) Usted prefiere sacar un par de fotos del entorno y subirlas a redes sociales.

Usted -harto de sus propios asuntos- queda para cenar con su hermano. Durante la cena le comenta que está barajando la posibilidad de dejar a su mujer. Ante la sorpresa de éste, Usted añade que no es nada definitivo, que aún la quiere y que lo último que desea es hacerle daño. Aunque sabe que es mentira, que se trata de una decisión tomada, prefiere callarse y que sea su hermano el que se entretenga buscando los verdaderos motivos de la ruptura. Usted suscribe los motivos de su hermano mientras saca fotos de la comida. Usted regresa demasiado cansado a casa para hablar con su mujer.

Una semana después su mujer lo deja a Usted. Usted finge que le duele, no vaya a ser que ella pregunte y tenga que recordar los motivos que le dio su hermano.


Pasado un mes de su nueva vida Usted se pone a llorar durante su paseo diario por el parque. Como no sabe gestionar lo que le está sucediendo Usted se sienta discretamente en el primer banco que encuentra. Incapaz de sentirse mejor -y esta vez le importa- Usted decide prescindir de las redes sociales y de su hermano para acudir directamente al especialista.


Una vez allí -sentado frente a un espejo- el especialista le dice que no se preocupe, que llegados a este punto lo mejor es siempre cortar, pero que a Usted le llegará con arreglarse las puntas.